<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2926446222517158530</id><updated>2011-04-21T18:18:29.804-07:00</updated><title type='text'>CONFLUENCIA DE GÉNEROS</title><subtitle type='html'>REFLEXIONES TEORICO-PRÀCTICAS SOBRE LA REALIDAD ACTUAL I EL FUTURO DE LAS RELACIONES DE GÉNERO</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://confluenciadegeneros.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2926446222517158530/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confluenciadegeneros.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Eduard Hervàs, psicòleg</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07931212666607989927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger2/5832/576537582134978/240/z/860276/gse_multipart53773.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2926446222517158530.post-6714684129628269052</id><published>2009-03-05T01:39:00.001-08:00</published><updated>2009-03-05T06:45:22.085-08:00</updated><title type='text'>CONFLUENCIA DE GÉNEROS: INTRODUCCIÓN</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;El día &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;8 de marzo&lt;/span&gt; se celebra el &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Día de la Mujer Trabajadora &lt;/span&gt;o, simplemente el &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Día de la Mujer&lt;/span&gt;. Una fecha que, por lo menos, debería provocar la reflexión sobre cuál es la realidad de los géneros a la vida cotidiana. Y cómo queremos que sea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Es muy evidente la diferencia entre hombres y mujeres, especialmente si no llevan ropa o si se han arreglado para salir e ir de fiesta: diferencias solo biológicas y socioculturales, hay que decir. Está claro que también hay diferencias de comportamiento (psicológicas?) que vienen determinadas por la biología y las expectativas que la biología ha ido elaborando a lo largo de los siglos para cada género en relación a los comportamientos que iban teniendo y repitiendo cada día y cada año.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;En estos momentos nos encontramos con unos repertorios de comportamiento dicotómicos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hombres/mujeres&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;masculino/femenino&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;niño/niña&lt;/span&gt;: formas de vestir, formas de expresarse, de comunicarse, modelos y estructuras de pensamiento, repertorios gestuales, formas de control personal e interpersonal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sexo &lt;/span&gt;es lo que biológicamente nos determina a unos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;machos &lt;/span&gt;y a otras &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hembras&lt;/span&gt;, la forma que la evolución de nuestra especie ha elegido para reproducirse y pervivir a lo largo del tiempo, generación tras generación y milenio tras milenio. Y permite que la hembra/mujer geste dentro de su vientre los hijos que ha engendrado el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;macho/hombre &lt;/span&gt;y después deba amamantarlos y cuidarlos. Y el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;macho/hombre &lt;/span&gt;debe apoyar la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mujer/hembra &lt;/span&gt;y a los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hijos/cachorros &lt;/span&gt;mientras esta debe atender el embarazo o los recien nacidos. Como lo hacen machos de diferentes especies animales ya que, biológicamente, humanas y humanos también somos animales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Género &lt;/span&gt;sería el conjunto de roles, obligaciones, formas de pensar, formas de actuar que una persona asume por el hecho de tener un sexo determinado. Una persona y el conjunto de personas de un mismo sexo, en una misma época y lugar. El género es un constructo psicosocial que intenta adaptar los comportamientos individuales a las necesidades de una sociedad concreta. Por esto, en diferentes momentos históricos y en diferentes zonas geográficas -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;culturas&lt;/span&gt;- hombres y mujeres han asumido unas u otras obligaciones y responsabilidades y se han visto y entendido unas u otras actividades como normales .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Por lo que nos toca, nuestra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cultura occidental &lt;/span&gt;actual  ha venido diseñando los géneros con un catálogo de características masculinas y femeninas que abarcan todo el abanico de comportamientos, desde la base de las mujeres como cuidadoras de los hijos y del hogar y de los hombres como guardianes de la familia y proveedores de comida y otros bienes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Ellas deben ser sumisas y dóciles y ellos agresivos y dominantes. Ellas dominan el lenguaje y el mundo de los sentimientos y ellos las actividades de riesgo. Ellos deberían llevar el dinero en casa y ellas tenerla a punto y aseada y encargarse de los hijos y las hijas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Si completamos el repaso de nuestra &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;actual cultura &lt;/span&gt;con el necesario adjetivo de "&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;consumista&lt;/span&gt;" vemos como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ellas &lt;/span&gt;deben fijarse y comprar todo lo que tiene que ver con la imagen y el cuerpo: ropa, cremas y otros productos de belleza, limpieza y tocador; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ellos &lt;/span&gt;deben fijarse y comprar grandes aparatos, cacharros electrónicos, automóviles, bricolajes, herramientas de deporte y similares.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Nos encontramos con dos modelos de persona hechos por los años y la cotidianidad (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;la cultura&lt;/span&gt;) con una base de diferencias biológicas que explican pero no justifican actualmente esta dicotomía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Porque los &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;derechos humanos &lt;/span&gt;que nos hemos reconocido y de los cuales emanan las leyes y reglamentos que, con la meta de la igualdad, rigen nuestras vidas de relación, nos obligan a definir los constructos dicotómicos sexistas y buscar un nuevo encajonamiento de los géneros, con una confluencia necesaria y, siempre, complementaria; donde los atávicos determinantes bio-psico-socials no determinen enfrentamientos, dominios ni sumisiones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Es por esto que considero que hay que repasar diferentes aspectos de esta necesaria confluencia de géneros con una serie de artículos en los que intentaré analizar la realidad actual y la prospectiva del futuro más próximo, con incidencia en las posibilidades educativas a las familias, el sistema educativo y social.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2926446222517158530-6714684129628269052?l=confluenciadegeneros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confluenciadegeneros.blogspot.com/feeds/6714684129628269052/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://confluenciadegeneros.blogspot.com/2009/03/confluencia-de-generos-introduccion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2926446222517158530/posts/default/6714684129628269052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2926446222517158530/posts/default/6714684129628269052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confluenciadegeneros.blogspot.com/2009/03/confluencia-de-generos-introduccion.html' title='CONFLUENCIA DE GÉNEROS: INTRODUCCIÓN'/><author><name>Eduard Hervàs, psicòleg</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07931212666607989927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger2/5832/576537582134978/240/z/860276/gse_multipart53773.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
